al niño podría delegarse el cuidado de sus juguetes, de mantener limpio y en orden el lugar donde los guarda, a los adolescentes y jóvenes a ordenar su cuarto aseándolo y al esposo a colgar la corbata en su lugar y dejar la ropa sucia en el cesto correspondiente. Es importante que cada uno independientemente de sus respectivas tareas, no genere un mayor trabajo para los demás.
En la familia debe respirarse una atmosfera solidaria donde exista una colaboración mutua, es necesario aprender a contribuir con las responsabilidades en el seno del hogar, pues si todos los miembros se involucran en las labores domesticas se genera un espacio de armonía,cuandoen el interior del hogar no existe un espíritu de cooperación es la mujer quien realiza todas las tareas domesticas sin ninguna ayuda por parte de hijos y esposo, razonando lo anterior nos percatamos de la injusticia que en muchas ocasiones se comete dentro del hogar, privándola de su derecho a un bienestar integral.
En la Biblia se menciona el caso de una mujer llamada Martha quien se encontraba sumamente atareada sin que contara con el apoyo de su hermana María, al sentirse sola y con mucho trabajo descargo su frustración y la acuso con el Señor Jesús. “Y aconteció que yendo, entró Él en una aldea: y una mujer llamada Marta, le recibió en su casa. Y ésta tenía una hermana que se llamaba María, la cual sentándose á los pies de Jesús, oía su palabra. Empero Marta se distraía en muchos servicios; y sobreviniendo, dice: Señor, ¿no tienes cuidado que mi hermana me deja servir sola? Dile pues, que me ayude.” San Lucas 10:38-40
De esta historia aprendemos lo valioso e importante que es la colaboración en los quehaceres del hogar para no sentirse sola(o) y tener que gritar ¡¡¡que alguien me ayude!!! Es sustancial delegar pequeñas tareas a cada elemento de la familia según su edad y capacidades, así nos involucramos todos a colaborar y ayudarnos mutuamente. El hecho de que cada uno tenga claro cuál es su aporte para el funcionamiento de su hogar y lo realice es benéfico para el mismo y los demás.
Estas líneas son un reto y una invitación directamente para ti que has dejado de lado tu participación en los quehaceres del hogar, a partir de hoy atrévete a iniciar una participación más activa dentro de tu casa, organiza tus horarios al grado que te permitan involucrarte en las tareas domesticas, ¡vamos! tu apoyo es de gran valor. A propósito cuando escuches el grito: ¡Que alguien me ayude! Que no sea porque tú no estés haciendo nada.
Sara Galindo Ruiz
La participación en las tareas domesticas de cada miembro de la familia es vital para el funcionamiento de la misma, pues contrarrestan tensiones, reclamos, reproches, frustraciones y enfrentamientos. Se debe delegar a cada integrante determinadas actividades para cultivar en ellos un alto sentido de responsabilidad, como ejemplos,